viernes, 11 de enero de 2013

9.


  -¿Enserio cantas?-Le pregunto algo sorprendida.

    Nos pasamos el rato hablando. Marcos me cuenta cosas sobre él, su madre y su hermana, con las que vive desde que sus padres se separaron, y de las mil cosas que le gusta hacer. Decido no contarle lo de Lucas, quizá más adelante, si es que nos volvemos a ver. Y me siento agradecida cuando no insiste en que lo haga, aunque noto su preocupación.

  -En la ducha siempre-me dice riendo-.

  -No, de verdad. ¡Me has dicho que cantabas!-Le digo intentado no reír, aunque lo único que consigo es reírme más.

  -Bueno, un amigo de mi madre tiene un bar, así que a veces canto allí, ¿contenta?-Dice sonriendo.- Puedes venir a verme alguna vez, si quieres…-Me dice en un susurro.

   -Depende-le digo misteriosa-.

   -¿De qué?-Dice aceptando mi broma.

  -¿Cantas bien?

  -Eso lo tendrás que decir tú.

  -Vale, pues cántame.

  -No, no. Tendrás que venir a verme, sino nada-me dice riendo-.

    Seguimos hablando así, sin preocupaciones, sin pensar en nada, simplemente dejándose llevar, algo que le agradezco muchísimo. Y con ese extraño paseo con un desconocido, llegamos a mi casa.

  -Vivo aquí. Adiós, Marcos.

  -¡Espera!-Dice nervioso.- Me encantaría volver a verte, en serio-me dice evitando mi mirada-.

  -Si quieres te doy mi número, en fin, ya saber donde vivo. Mira es…

  -¡No! Prefiero dártelo yo, porque… Bueno… La verdad es… Que me gustas, desde que te he visto, y no querría precipitarme. Llamarte antes de tiempo, agobiarte y cagarlo todo, si es que tengo alguna posibilidad… Así, cuando quieras verme de verdad, me buscarás, así de simple.

    Me quedo bastante sorprendida. Nunca he creído que eso del amor a primera vista existía, hasta con Lucas tuvo que pasar algún tiempo. Pero, lo cierto, es que Marcos me cae muy bien, y me hace reír casi sin esfuerzo.

  -Me parece bien-le digo dándole el móvil para que lo apunte, y le pregunto con curiosidad-. ¿Y qué harás si decido no llamarte?

  -Bueno, tendré el consuelo de haber podido hablar con la chica más guapa que he visto en mi vida-dice sonriendo de esa increíble manera, a lo que añade-. Además, sé dónde vives Paulita.

  -Adiós, tonto.

  Abro la puerta de casa y antes de entrar le doy un pequeño beso en la mejilla, como una garantía de que volverá a verme. En seguida cierro la puerta y subo corriendo las escaleras sin mirar atrás, sin ni siquiera esperar a ver su reacción. Al llegar al segundo piso paro para recuperar el aliento. Sigo subiendo, esta vez más lenta para no cansarme tanto. Al llegar a mi piso, mira la puerta de casa de Lucas, y siento el impulso de entrar y contarle todo lo que me ha pasado hoy, que el chico del que llevo una vida enamorada me ha dicho que me quiere, pero que luego le he perdido como una tonta, que he conocido a un chico estupendo que, al parecer, siente algo por mí, lo raro que me ha parecido este día y lo confusa que estoy. Pero no puedo, no puedo hablar de todo eso con mi mejor amigo, porque todo tiene que ver con él. Aunque lo necesito, necesito hablar con mi mejor amigo y no con el chico con el que lo he estropeado todo.

   Voy hasta la puerta y voy a darle al timbre cuando me doy cuenta de que la puerta está abierta. La abro poco a poco, pero no veo ninguna luz encendida ni nada que me demuestre que hay alguien.

   -¿Lucas?-Preguntó, pero no obtengo respuesta.

 Ando lentamente, con miedo a que haya alguien que no tenga nada que ver con él. ¿Y si han entrado a robar? O peor, ¿y si es un asesino? ¡Basta! Paula deja de pensar esas cosas, no va a pasar nada. Me acerco a la habitación de Lucas y veo su puerta cerrada, aunque veo luz por la rendija que hay entre la puerta y el suelo. Me acerco, y voy a abrir cuando oigo voces.

   -…Entonces, ¿no crees que le estemos haciendo daño a Paula?

  -No, ella dijo que no quería nada conmigo, así que esto se supone que no le tendría que molestar-dice Lucas con una voz fría, como distante-. Además, antes la he visto en el parque hablando con un tío.

   Vaya… Así que me vió con Marcos… No logro distinguir la otra voz, aunque me resulta muy familiar, pero habla demasiado bajo como para conseguir identificarla, pero cada vez me interesa más lo que dicen, sobretodo porque es sobre mí.

 -¿Enserio? ¿Tan pronto? No me lo habría imaginado de ella…

 -Dejemos de hablar de Paula y pensemos en nosotros…-Oigo que dice Lucas entre risas con esa chica, no puedo resistirlo más y abro la puerta con fuerza…

  

 

 

 

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Si hoy puedo, hoy. Pero no creo que me dé tiempo :S Así que supongo que el martes. ¿Te ha gustado? :)

      Eliminar