viernes, 28 de diciembre de 2012

2.


“I’m at a payphone…” La canción de Maroon 5 me despierta desde la alarma del móvil. Son las siete y media, y me toca ir a clase, pero por suerte hoy es el último día antes de las vacaciones de navidad y… ¡Mi cumpleaños! No sé si he dormido una hora o seis, lo último que recuerdo es el mensaje de Lucas y lo que pensaba en ese momento… Y tengo unas ganas infinitas de verle. Me visto lo más rápido que puedo y voy a la cocina.
   -Paula, ¡FELICIDADES HIJA!-Me dice mi madre nada más verme.
    Me da un abrazo de esos que te dejan sin respiración, pero lo cierto es que me encanta. Me gusta verla contenta, verla reír, ver que es feliz. Aunque a veces me da miedo saber que yo soy la única causa de su felicidad, pues no tiene a nadie más y lo mal que lo ha pasado los últimos años… No puedo pensar en ello.
   Cuando era pequeña, mi padre y yo tuvimos un accidente, del que solo salí yo con vida. Mis padres estaban muy unidos, los pocos recuerdos que tengo de los dos juntos son el significado perfecto de amor verdadero. Ha pasado mucho tiempo desde aquello, casi once años, pero hace poco que mi madre ha vuelto a sonreír. Y tengo claro que no seré yo quien le borre la sonrisa.
  

     Entonces saca una cajita roja de uno de los cajones de la encimera y me lo da. Lo abro con cuidado pero a la vez con curiosidad por saber qué contiene. Cuando ya lo he destapado, saco un precioso collar de plata con una P y un pequeño corazón.
   -Oh, mamá, no tenías que haberlo hecho… Seguro que te ha costado muchísimo. No puedo aceptarlo-le digo preocupada-.
   -Vamos Paula, es tu cumpleaños-me dice sonriendo dulcemente-.
   -Está bien-digo al final, y me lo pongo-. Es muy bonito, gracias.
  -Me alegro de que te guste. ¡Bien!-Dice dando palmas, lo que me hace reír.-Bueno, ¿y qué planes tienes para hoy?
    -Por ahora nada…-digo pensativa-.
   -Me lo imaginaba…-dice un poco apenada, digamos que no tengo mil amigos, pero tampoco es que lo necesite.-Lucas ha venido esta mañana, dice que lo esperes para ir a clase.
  -¡Pero si siempre lo hago! Pero es que es muy lento…-digo, aunque no puedo evitar sonreír al pensar en él.

  

No hay comentarios:

Publicar un comentario